Curriculum Vitae


Nace en Medellín (Colombia) el 9 de Junio de 1960. 

De 1971 a 1978 estudia dibujo, manipulación cromática e historia del arte con los maestros Jorge Cárdenas y Marco Tulio Castaño. 

De 1980 a 1983 continúa sus estudios de Artes Plásticas en el Instituto de Bellas Artes de la ciudad de Pereira. 

De 1984 a 1986 asiste al Taller del desnudo en el Museo de Antioquia. 

Ha participado en innumerables Salones de Arte y exposiciones colectivas y ha realizado 19 exposiciones individuales. 

Su obra con marcada tendencia surrealista se encuentra en: Museo Casa de la Convención, Rionegro. Administración Municipal de Rionegro. Concejo Municipal de Marinilla. Fundación Infancia para la Paz,INFAPAZ. Fundación Néstor Sanín Arbeláez. Asamblea Departamental de Antioquia…Además en diferentes colecciones privadas. 

Actualmente reside y tiene su estudio-galería en la ciudad de Marinilla, Colombia. 

*Celular: 311 647 68 27 

*Sitio Web: 


POEMA VISUAL

Pintura natural al natural, es la obra de Jesús Alberto Arbeláez Arce , JALAR. 
Ajena a  elucubraciones  mentales y formales y también a la parafernalia y al brillo artificial de las tendencias de moda. 
Su trabajo pictórico es un poema visual, pletórico de vida, de luz y sobre todo de color.

Gabriel Posada Aguirre
Galerista y critico de arte 


JALAR Y LA BÚSQUEDA DEL COLOR

A propósito de la Obra de Jesús Alberto Arbeláez Arce

No obstante inscribirse su obra bajo la tendencia surrealista, Jesús Alberto Arbeláez Arce, JALAR, no se ha ligado definitiva o exclusivamente a ella, por una sencilla razón: su propia introspección, paralela a su mirada del mundo y de la vida bajo el común denominador de una profunda sensibilidad, no le ha permitido –ni le ha interesado– desligarse de los problemas –y búsqueda de soluciones– que en su trayectoria le han planteado tanto la realidad social (su pueblo, la provincia, el orbe) como su trabajo pictórico. Ello explica, por ejemplo, la naturaleza de sus exposiciones anteriores; algunas, de carácter temático (Más allá de la madera, Resplandores…), y otras, generales y comprehensivas de su multifacética expresión (Fragmentos…), tanto en eventos de carácter individual como colectivo. Y también explica o hace comprensible su actitud, especialmente reflejada en el conjunto de su obra, en la que (aun siendo capaz de plasmar, con creces –en el lienzo o en la madera o hasta en inverosímiles materiales que a veces encuentra en su camino–, la belleza de los objetos o los detalles cotidianos) sobresale su inconformidad, su rebeldía, su grito, que en realidad es el grito y el clamor de una humanidad compuesta por millones de seres que tienen –tenemos– tanto en común. El dolor, la estupefacción que no podemos soslayar, el amor mismo y antes y después la belleza que proporciona esperanza, permean aquellos materiales que, con su paleta, sus pinceles y sus espátulas, JALAR va convirtiendo en arte. Pero, insisto, el desgarramiento, el desarraigo, el estremecimiento constante y el estado absorto ante la degradación e indecencia de esa especie que se ha autoproclamado la reina y heredera de la tierra, ¡a más de la zona rosa –si se me permite el término– de su trabajo pictórico, por supuesto!, pueblan la obra de JALAR, como presencias hieráticas, inamovibles e inconmovibles al lado de todas las formas de oprobio, como relámpagos kafkianos que hieren las entrañas, como efusiones sanguinolentas de cuerpos que jamás se terminan de contar mientras víctimas y victimarios enceguecen ante extraños resplandores: aquí el rojo jalariano se funde con el amarillo de su eterna experimentación, y, mientras nos regala su mensaje, continúa deleitándose, con alegría sin límites y con dolor inefable, en lo que ha constituido una de sus mayores pasiones: la búsqueda del color 

Javier Hernando Rodríguez R.
Periodista, escritor y abogado colombiano